GRUPO MUSARAÑA: autosuficiencia creativa-productiva


I

La obstinación de la cultura por perforar el problema de la dependencia parte, desde luego, de la confianza de vencerla y superarla, y de la certidumbre de que, dentro de ella, nunca se podrá aspirar a las formas modernas de la libertad.”
Marta Traba


Quizás lo que más hemos impulsado a lo largo de estos cuatro años, sea la producción y promoción literaria a partir de un modelo de autogestión cooperadora. Y es a partir de la cooperación de los miembros que han conformado el grupo, que hemos llegado a inyectar movimiento en el ambiente literario de Falcón, colocando el nombre del Grupo Musaraña como referencia dentro de la literatura falconiana.
Las propuestas siempre fueron distintas, cambiantes, adaptadas siempre al momento en el cual se veía inmerso el grupo. Sin embargo desde el principio, se ha sabido que nuestro principal aliado es el trabajo y en el ejercicio, hemos aprendido a organizar eventos culturales, a editar, a promocionar la literatura falconiana dentro y fuera del estado. Y no es más que esto: el trabajo, lo que dignifica y reivindica la labor que el Grupo Musaraña ha llevado adelante.
Poco importa si nuestras propuestas de compartir el arte como un derecho libre –no condicionado- o el atrevimiento de poner nuestras palabras y las de otros en las manos del lector, sean del agrado general o cause resquemores. Nos alienta saber que hemos dejado nuestro aporte bien plantado.
Si es cierto que nunca es suficiente, también es cierto que el grupo siempre ha ido por más. Inicialmente con una tertulia de amigos con la premisa de entren que caben cien, luego con una hoja de poesía, recitales públicos, un libro colectivo y su espacio radial, más adelante la revista y los ciclos de recitales, últimamente los viajes y con ellos las ediciones que salen del estado, y más recientemente fuera del país con la edición Me Urbe antología arbitraria Chile-Venezuela, entre otros.
Si de algo estamos seguros, es del compromiso que sentimos para con esta tierra, del compromiso con afianzar las bases de ese movimiento cultural de avanzada que está llegando. Y en todo esto las palabras de los amigos siempre han servido de gran estímulo, como lo que nos escribió Diego Sequera en 2007: “Algo bueno está pasando en Falcón, hay poetas luchando contra la erosión, (re)articulándose con la realidad circundante, con las complejidades materiales de una realidad cultural.” Con las palabras persistentes de Roger Herrera por el correo: “Les felicito, sigan adelante.” - “Pana, que bello proyecto saludos a todas y todos” - “Qué más panas, Dios los cuide” - “Hola felicidades, estamos Q a P. pendientes y pilas... ” y de tantos otros que como Óscar Chirino nos echan sus bendiciones cada vez que nos encontramos.
La mayor fuerza del grupo hasta ahora, es su espíritu de entrega al trabajo, trayendo consigo la autosuficiencia que caracteriza su acción cultural. Y es que cuántas personas están dispuestas a entregarse a una utopía de este calibre.


II

Varias veces he sido censurado por faltas que mi censor no tuvo el ingenio ni la valentía de cometer.
Georg Christoph Lichtenberg
Después de definir las propuestas artesanales, alternativas y autosustentables. El grupo ha experimentado con distintos formatos en busca de uno que le identifique. Los libros que estamos presentando poseen un formato nada común en este tipo de publicaciones, y muchas son las razones que determinan esto en términos de diseño. Principalmente porque supone una complejidad en el manejo del objeto-libro por el lector y es por esta cualidad que garantiza un cambio en la forma con la cual vemos e idealizamos al libro.
En lo que respecta al quehacer editorial en Falcón, el veneno que circula sobre las publicaciones también es tradicional y es por esto que la decisión de publicar un libro supone asumir el riesgo de ser envenenado por la crítica de quienes (incapaces e incapacitados) no tuvieron el atrevimiento de hacer público su proceso creativo, el producto de éste, sus ideas o simplemente su libre ejercicio de la palabra.
El libro antiofídico es el complemento de la musaraña. Porque si ésta mata y come serpientes, también necesita un defensor de la libre expresión, que promueva la sanación de los envenenados, y que por ser antiofídico su principal obstáculo, por ende, será ponzoñoso, escamoso y rastrero.
Con la presentación y el comienzo de esta colección, el Grupo Musaraña y su seno editorial Ediciones Madriguera, abren una puerta hacia la consolidación y constitución de un nuevo formato para los libros en Falcón. Es imposible no recordar lo que dijimos desde un comienzo en el libro colectivo del Grupo Musaraña “Antología de la Cueva”:
Todo lo que hacemos depende únicamente de nosotros y de nadie más, toda la responsabilidad es nuestra.”
No tenemos miedo a seguirnos equivocando, no tenemos miedo a seguir aprendiendo de la mano con nuestros amigos. A todos ustedes, muchas gracias.
Ennio Tucci

Instagram: @edicionesmadriguera