Creadores

Epígrafe para una canción

31.8.12

Por Carlos Angulo 
Y eso que me dijo: No existe un nuevo camino…
Sólo más luz de luna alumbrando por donde voy
Herida está tu alma
y no existe grieta por donde entre el alivio.



El dolor se alimenta del gas que brota desde el pozo séptico de lo perdido, se obesa del duelo que come, del trago de tristeza que traga. Como ave de rapiña se sostiene de lo que hiede y se nutre de lo que ha muerto, y pensar que también hay quienes cobran por eso.



No es leal ver caminar de puntillas sobre tus escombros lo que más amas.

Si quitamos las imágenes, las asociaciones, los espacios y cambiamos de paisaje miraríamos distinto, ayudaríamos al cuerpo a recobrar su compostura, a crear fisuras, a fugarse de los demonios que inesperados te poseen. Ayuda bañarse, distraen otros amores, entretiene el viaje, te evade el rudo trabajo, la fiesta fácil, la buena presencia, el dinero mal gastado, mover los estáticos objetos de la casa y pintar de colores las paredes diseñadas con recuerdos, pero nada de lo que te hace sucumbir queda atrás cuando va pegado inadvertidamente a tus sentidos y te devuelves por dolor. En cada paso que des hacia atrás o no, te carcome el movimiento intruso del fracaso, te toma por asalto el radio fantasmal de las falsas alucinaciones. Es cuestión de tiempo dicen unos, se trata de ser digno hasta siendo el último, dicen otros. No saben quizás qué distancia hay hasta el olvido ni que fuerza brutal te desploma lo que pudiese haber sido en otro contexto, un hermoso mundo y una maravillosa alegría.

Tampoco basta contemplar a mansalva la perfecta sinuosidad de este hermoso universo ni bañarse en su música para volver añicos o canción lo que te ha abatido con alevosía. Debemos aceptarlo.

De lo que si podemos estar seguros es que siempre será mayor el esplendor de la belleza del presente que la sólo existente y ya no, en el mundo íntimo de nuestro pasado.

Incluso pudiese ayudar a que todo lo incongruente si se alcanza a saber antes o lo dicen a tiempo, se pierda o se vaya con nuestro aliento y nuestra gratitud. Tal vez quedaríamos sorprendidos de la extrema comprensión y contentos de tamaña honestidad. Ayuda enormemente el ejemplo de que todavía somos humanos y nos muestren indudablemente que no todo se puede corromper, porque algo cierto si es inevitable, que hemos amado hasta la brutalidad y el miedo y eso merece un sitial entre los riesgos.

Mas, si nada de esto fuese así, tampoco lograrán empujarnos al abismo ni lograrán que nos colguemos ni que nos disparemos ni que nos entreguemos a la indigencia porque por sobre todas las cosas no hay nada más amoroso que estar vivo. Y a pesar de los pesares, la existencia no tiene no tiene scanner.

Hay que tener cuidado con la vida, no siempre lo que llega viene ileso.

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