El Alí que yo conocí

Ing. Olimpio Galicia *

A veinticinco años de la siembra de Alí, se nos agolpa en el recuerdo su presencia, cuando lo acompañamos en las “Canciones solidarias” que se llevaron a cabo en varias ciudades de Venezuela, reunidos pueblo y cantores para alzar la palabra comprometida en una sola voz y en un solo canto. Igualmente florece la memoria cuando rememoramos la salida desde el IUTAG junto con Alí hacia Curimagua, cuando un grupo de estudiantes, profesores, dirigentes revolucionarios, ecologistas y gente de los barrios corianos y de Paraguaná subimos hasta la tierra de José Leonardo a rechazar categóricamente las pretensiones de José Curiel de construir un Complejo Turístico en el Cerro Galicia de Curimagua.



Estuvimos guiados por la voz campante de Alí en la defensa de un cerro depositario del agua dulce que surte las corrientes superficiales y subterráneas de gran parte del estado Falcón, porque la lucha por la defensa del planeta y sus recursos estuvo incentivada por el canto y la irreductible posición del panita. Animados en esta circunstancia, la fuerza de la palabra y la acción de un pueblo aguerrido le dio un “parao” a las ambiciones ecocidas de este tristemente célebre personaje que tuvo que meterse su proyecto por donde no le diera el sol.

Alí nos sigue animando, incentivando a la lucha, orientando las acciones, porque “en una revolución se triunfa o se muere, si es verdadera”, y ésta es verdadera en toda su esencia.

* Pdte. De SINPRES-IUTAG

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